Poesía El Pobre Don Pancho

 Hola amiguitos del Club de Lectura infantil Mis Primeros Cuentos, Soy Natalia Leal y en esta Entrada les traigo una linda poesía muy conocida que se las invito a leer y aprender. Es una poesía Costumbrista escrita por Federico Martínez Rivas, un autor Colombiano que nació en 1823. Esta poesía se llama El Pobre Don Pancho. Espero les guste.

Y si quieren escucharla de mi voz aquí está el video en la que la declamo ( tenía ocho años):


 

El Pobre Don Pancho.

El pobre Don Pancho que vive en su rancho

Con su mula negra, su vaca barcina

Su perro, su gato, su alegre cochina

Y otros animales de igual condición,

Hoy está gimiendo con honda tristeza

¿Qué tiene Don Pancho? ¡Dolor de cabeza!

¡Pobrecito Pancho de mi corazón!

..

 Bajando la oreja la mula se queja;

Lloran la cochina, el perro y el gato;

Solloza el conejo; da gritos el pato,

La vaca no quiere dejarse ordeñar.

Todos por el amo sufren pena intensa,

Y hasta un ratoncito que anda en la despensa

Mirando a Don Pancho, se pone a llorar.

...

Ante tanto duelo apiádese el cielo,

Y hace que Don Pancho con mente afanosa,

Recuerde que tiene guardada una cosa,

Que un médico amigo le dio antes de ayer;

La saca, la mira, la huele, la toca...
la toma en sus manos, la pone en su boca,

Y ¡zas! se la traga con mucho placer.

...

Y sus animales, viendo muecas tales,

Piensan cuando el Amo traga la tableta:

—"¿Será que Don Pancho perdió la chaveta?"

—"¿Será que Don Pancho se va a suicidar?"

 Y atentos, ansiosos, callados y lelos,

Abiertas las bocas, parados los pelos,

Aguardan temblando lo que ha de pasar.

....

De pronto da un salto de tres varas de alto,

Y exclama dichoso, con voz conmovida:

"¡Mi mula del alma, mi vaca querida,

Mi perro, mi liebre, mi pobre ratón,

Ya pasó mi pena, ya estoy aliviado,

La café aspirina, remedio adorado!,

¡Ha sido la tabla de mi salvación!"

....

Y se arma en el rancho el gran zafarrancho:

Bailan como locos el perro y el gato;

Rebuzna la mula; da saltos el pato,

El señor conejo danza el rigodón;

Se muere de risa la vaca barcina;

Baila en una pata la alegre cochina,

Y en medio de aquella feliz confusión...

"¡Viva!— grita Pancho —¡La café aspirina!

¡La café aspirina de mi corazón!"

Bien, espero les haya gustado. Los invito a que se la aprendan ya que además de narrar un hecho cotidiano del campo también nos ejercita la memoria ( y ayuda por si tienes que declamarla sin previo aviso en el colegio o en una presentación).

También recuerden adquirir mi libro Tres Historias Divertidas Para Personas como Tú (un hermoso libro de cuentos que anima a cualquiera a leer no importa la edad), seguir mi Blog y visitar mis otras redes sociales (todas fantásticas pero especialmente recomendada en Telegram).

¡Chao!!!

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